Este año 2009 me trajo todo tipo de cosas: buenas, malas y regulares. De hecho me trajo cosas muy malas pero también cosas muy buenas que compensaron a todos los momentos difíciles, teniendo un saldo al final del año muy positivo. En mi “Escuela de Filosofía” aprendí que en la vida se tienen pocos momentos dulces, que hay que disfrutar, alargar y valorar; bastantes momentos amargos que hay que superar y enjuagar con los muchísimos momentos neutros que tenemos a diario en la vida cotidiana. Es como beber un dulce jugo, un amargo té y bastante agua a lo largo de nuestro camino.·. El Pentagrama ahora está en mejores manos. Dios nos conceda paciencia, sabiduría y fuerzas para salir adelante el próximo año. Felicidades a todos…!
jueves, 31 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)