
Hoy 21 de Diciembre 2008 ocurrió el Solsticio de Invierno, alcanzando el sol el cenit al mediodía sobre el Trópico de Capricornio. La palabra Solsticio procede del latín y significa "sol quieto", en alusión a que detiene su descenso en declinación hacia el sur. La existencia de los solsticios se debe a la inclinación en el eje de la tierra: En el Hemisferio Norte este día es el más corto del año, ya que es el momento en que la tierra está más inclinada con respecto al sol, y por eso recibe menos luz. En el Hemisferio Sur ocurre exactamente lo contrario.
Muchas Culturas y Sociedades celebran ceremonias conmemorativas este día ya que era considerado como inicio del año:
La Navidad, tal como la conocemos actualmente, se basa en la tradición religiosa del nacimiento de Jesús, sin embargo las fiestas navideñas se empezaron a celebrar a partir de la Edad Media, y fueron los Papas de aquella época quienes fijaron la fecha en el 25 de diciembre precisamente para que los fieles prestasen menos atención a las fiestas paganas del Solsticio de Invierno y más a las celebraciones religiosas.
La Fiesta del Solsticio también se consideraba una celebración del fin de las tinieblas y el comienzo de un año nuevo. Llamó mi atención el siguiente fragmento de las palabras que la Sacerdotiza pronunciaba para el Rito de la Saturnalia en la Roma antigua, en honor al reinado del Dios Saturno sobre la Roma en la Edad de Oro:
"Esta es la noche del solsticio, la noche más larga del año. Ahora las tinieblas triunfan y aún así todavía queda un poco de luz. La respiración de la naturaleza está suspendida, todo espera, todo duerme. El Rey Oscuro vive en cada pequeña luz. Nosotros esperamos al alba cuando la Gran Madre dará nuevamente a luz al sol, con la promesa de una nueva primavera. Así es el movimiento eterno, donde el tiempo nunca se detiene, en un círculo que lo envuelve todo. Giramos la rueda para sujetar la luz. Llamamos al sol del vientre de la noche. Así sea."
Indudablemente esta es una excelente época para reflexionar y dejar atrás los lastres que llevamos a cuestas, sonriendo optimistas a la llegada de la luz nueva. Brindo por ello... "¡ Por el más eterno de los fuegos...!"
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